| Historia del Control Biológico |
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En el Mundo
• 1773. Nace Agostino Bassi, entomólogo italiano que precedió a Louis Pasteur en la idea que los microorganismos pueden ser la causa de las enfermedades. Estableció que la enfermedad del gusano de seda (enfermedad de muscardine), era causada por un diminuto hongo parásito al que se denominó, en su honor, Beauveria bassiana. En Chile • Inicios del siglo XX. Plaga de los cítricos (Icerya purchasi) se hace presente en el país, siguiéndose como método de control el empleo de la chinita de origen australiano, Rodolia cardinalis. • 1903, zona central. El agricultor Teodoro Schneider inicia los primeros trabajos de control biológico con la introducción de chinitas desde Estados Unidos (California) para el control de conchuelas de los olivos. • 1920. Es el Ministerio de Agricultura quien toma la responsabilidad y el manejo de las introducciones de insectos benéficos, • 1935, La Cruz. Se inicia la construcción del Insectario de La Cruz en Quillota, constituido en un hito en el trabajo de cuarentena y multiplicación de enemigos naturales del país. • Más de 150 especies de insectos han sido introducidas en total para controlar un número mayor de insectos plagas. • US$ 30 millones anuales en ahorro representó la introducción de enemigos naturales durante el siglo XX. El ahorro se refleja en la no adquisición de productos químicos y en la reducción de daños causados por los insectos a los cultivos y plantaciones, lo que incrementa la calidad y cantidad de los productos comerciables. • Otros beneficios de difícil valoración económica se obtienen gracias a la utilización del control biológico. En efecto sobresalen el aumento considerable en la calidad de vida rural, la protección del medio ambiente, la protección de insectos benéficos, la protección de los diferentes ecosistemas, resguardo en la salud de los trabajadores agrícolas, etc. • Entre 1903 y 1966, un 49% del total de las especies de insectos benéficos introducidos al país, se estableció positivamente, aunque no todos resultaron ser exitosos en el control de la plaga para la cual fueron introducidos. • Década del 50, el Ministerio de Agricultura introduce dos insectos para el control de la Hierba de San Juan, maleza muy importante en la zona de precordillera de la zona centro sur. Los insectos controlaron efectivamente la plaga, y sólo por la acción del hombre (incluyendo siembras de ella), se intensificó la presencia de esta hierba en los últimos años, tras descubrírsele cualidades como planta medicinal. Otros nombres de malezas como Ulex o espinillo amarillo han sido controlados por insectos. • Las enfermedades para el control de malezas como la zarzamora y la galega, han sido utilizadas con éxito aprovechando los insectos como vectores. Los patógenos quedan establecidos siendo posible apreciarlos, luego, en las plantas. • Hasta fines de la década del 80 el método clásico o inoculativo en el control biológico estuvo presente. Este método permitió alcanzar importantes éxitos en el control de plagas (pulgón lanígero del manzano, conchuela acanalada de los cítricos, conchuela negra del olivo, pulgón verde pálido del trigo, pulgón verde de la alfalfa, pulgón de la espiga, pulgón ruso del trigo, polilla europea del brote del pino), y malezas como la hierba de San Juan. • Desde los años 90, el mejoramiento en las técnicas de crianza en los laboratorios, el mayor conocimiento de la biología de cada especie, así como la rapidez y seguridad de los medios de transporte, han aumentado considerablemente la relación introducción/éxito entre los controladores y sus plagas. • Los éxitos más recientes de control biológico clásico tienen que ver con la introducción de enemigos naturales para el control de los pulgones del trigo (1976-1980), del pulgón ruso del trigo (1987- 1990), polilla del brote del pino (1987-1992), mosquita blanca del fresno (1995-2000), mosca doméstica en Isla de Pascua (1982- 1984), etc. • En la última década INIA introdujo nuevos agentes para el control del pulgón del álamo, del psilido del eucalipto, de larvas de la polilla de la manzana, del chape del cerezo, etc. A su vez el SAG ha introducido controladores para otras plagas forestales. • En 1996-1997 el INIA inició trabajos de investigación con entomopatógenos para controlar insectos plaga. En breve tiempo se logró obtener una colección de más de 800 organismos patógenos de insectos, sometidos a permanentes evaluaciones para determinar su efectividad. • Hoy INIA posee aislaciones de entomopatógenos que controlan larvas de burritos, gusanos blancos, chape del cerezo, babosas, cuncunillas, larvas de polilla del brote, polilla de la manzana, polilla del tomate, mosca de la cebolla, entre muchas otras. • En 1997 se estableció en INIA Quilamapu un Centro de Producción de Trichogrammas que determinó la preferencia de estas microavispas por los huevos de varias especies plagas como la polilla del tomate, la polilla de la manzana, la polilla del brote del pino, el gusano del choclo, entre otras. • En la actualidad INIA cuenta con una colección viva de 13 especies de Trichogramma (diminutas avispas benéficas) que se evalúan como controladores sobre diferentes plagas. • En 1997 los nemátodos pasan a ser objeto de estudio en INIA Quilamapu como agentes entomopatógenos, especialmente para controlar plagas del suelo, aprovechando sus particulares habilidades de nadar en el agua del suelo en busca de su presa. Se trata de un tipo de nemátodo inocuo para las plantas ya que sólo se alimenta de insectos. Para tener en cuenta El Control Biológico (CB) en Chile se ha desarrollado gracias a la participación de todos los actores de la producción agrícola nacional, ya sea a través del uso de productos selectivos, manejo cultural de las plagas, normas de uso de pesticidas, la agricultura orgánica, investigación y desarrollo de biopesticidas, conocimiento de la biología de las plagas y sus enemigos naturales, y adopción de estas tecnologías por parte de los agricultores. Sin el apoyo de los productores agrícolas, el desarrollo del control biológico en Chile no podría ser exitoso. En espacio de cien años, en el mundo se han realizado alrededor de 5000 introducciones de casi 2000 artrópodos en 200 países e islas, utilizando el enfoque del CB clásico, las que escasamente han producido efectos negativos. El CB ha sido visto como una de las técnicas de control de plagas más seguras desde el punto de vista ambiental y la que supone menos riesgos para otras especies. Esta característica ha sido una de los razones, junto a la excelente relación costo/beneficio, que explican la expansión, el interés permanente de los usuarios y la imagen amigable del CB en la sociedad no involucrada directamente con las actividades agrícolas.
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